Nacho Canut

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El videoclip más illuminati de Fangoria

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Alaska y Nacho Canut, iconos indiscutibles del pop ibérico, siguen de actualidad ahora con la publicación de este vídeo que les desmerece un poco en comparación con otros muchos del dúo.

Coreografías innecesarias, efectos cuestionables, canción dudosamente fangoriana… lo mejor y más extraño es esa mezcla de juego de luces de club nocturno con la simbología illuminati, especialmente en uno de los vestidos que luce la diva (lo mejor del clip).

Creemos que la colaboración con Milkyway esta llegando a puntos extremos donde pesa más el productor que el artista y esto lo decimos desde la más profunda admiración a Guille. No obstante a las nuevas generaciones de fans del dúo es muy probable que les guste. Tampoco hay que volver al manido “con Carlos Jean estaban mejor”, pero quizá un productor menos pop y una vuelta algo más significativa de Alaska y Nacho en la composición y producción de sus discos sería interesante. Nosotros seguimos apostando por un álbum completo con Jon Klein.

Fangoria publican hoy este nuevo single “¿Quién te has creído que soy?”: una tormenta personal, aseguran en su nota online.

Después de dos sold outs en los conciertos de presentación de “Extrapolaciones y dos preguntas” en el WiZink Center de Madrid y en Sant Jordi Club de Barcelona con su banda, empiezan su gira de verano por todos los festivales del país y fiestas populares.

El álbum alcanzó el numero uno en ventas.

A nuestro parecer Fangoria están mejor en la oscuridad, pero eso no les resultaría tan rentable y tal vez nos gustase sólo a cuatro raras.

 

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Electrónica urbana en las “Extrapolaciones” de Fangoria

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Hoy viernes, 15 de febrero, se publica “Extrapolaciones y Dos Preguntas”, el nuevo trabajo de Fangoria con el que celebran los 30 años de trayectoria bajo el nombre de la formación más longeva de Alaska y Nacho Canut. Una recopilación que abarca desde 1989 hasta el 2000 con canciones que han marcado al dúo. También incluye dos canciones inéditas en forma de preguntas, cuyo primer single, “¿De qué me culpas?” ya conocemos desde hace unas semanas a través de ese interesante vídeo de Juan Gatti

Desde OBK a Los Planetas pasando por Family, McNamara o La Buena Vida, sin olvidar a su ex-compañero de aventuras el malogrado Carlos Berlanga cuya versión “¿Qué sería de mi sin ti?”, nos trae un original recuerdo de “¿Cómo pudiste hacerme esto a mi?”, ya que la canción de Carlos en solitario es una secuela del éxito de Alaska y Dinarama.

Se abre el álbum con la inesperada versión de OBK “Historias de amor” que, en general, ha gustado bastante y que avisa rápidamente por donde puede ir el resto del disco: profusión electrónica con sonidos de actualidad que hacen concesiones a ritmos urbanos y se acerca peligrosamente, aunque de forma elegante, al reggaeton en temas como “La banda sonora de una parte de mi vida” de Los Sencillos (en esta ocasión muy mezclada acertadamente con calipso). Algunas canciones como “Coches de choque” de Corcobado han costado bastante de digerir a pesar de sus guiños disco, en especial el de “Let’s all chant” de Michael Zager. “Diferentes” queda algo lejos de esa maravilla electropop que realizaron Ellos y la otra canción inédita “¿Quién te has creído que soy?” deja perplejo, tal vez por su comercialidad con aires de modernidad.

No obstante el dúo maravillas no podía pasar sin traernos algunas y aquí nos traen las versiones de Killer Barbies “Solo para ti”Parade “Metaluna”, La Buena Vida “Tormenta en la mañana de la vida” o Los Planetas “Santos que yo pinte”, que son de lo mejor del disco, unas delicias más que agradables. Tampoco desentonan las de Family “Dame estrellas o limones“ McNamara “Gritando amor” como homenaje a la dance music noventera y esa apropiación bien debida al clásico de Gala “Freed from desire”, además de la solvente “Llorando por ti” del Ku Minerva. 

Un trabajo irregular, con una producción excesivamente urban para nuestro gusto, pero con un sonido excelente que no dejará indiferente a los fans ni a los seguidores ocasionales. Nosotros echamos de menos las guitarras de “Arquitectura Efímera” o “El Extraño Viaje” y el tono menos comercial de discos como “Una temporada en el infierno”, aunque todo esto pueden ser tópicos o simplemente nostalgia.

Grabado en los Milkyway Studios (San Cugat del Vallés – Barcelona), en Ground Control Studios (Londres) y en los Etudios 54 (Torrelodones – Madrid). Producido por Juan Sueiro y Guille Milkyway, con mezclas de Jon Klein. Un proyecto que tendrá segunda parte después del verano: si en el primer volumen, como indica el título, se recogen canciones editadas en los últimos años del siglo XX, el segundo abarcará desde 2001 hasta la actualidad, recorriendo las tres décadas de vida de Fangoria.

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El Pianíssimo de Fangoria aprueba con nota

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Fangoria siempre supieron contentar a sus fans, desde el club Salto Mortal hasta nuestros días, siempre han hecho algo más que los álbumes pertinentes cada tres años aproximadamente. Directos, Remixes, versiones de todo tipo… Una cantidad variopinta de reediciones sus obras y ahora un puñado de canciones desde el lejano “Cebras” de 1983, cuando empezaban con Dinarama dejando atrás los, relativamente exitosos, Pegamoides hasta cosas actuales como, la deliciosa, “Disco Sally”.

Fangoria ha tenido a bien acabar este año lanzando un disco en directo especial e interesante, grabado en el teatro Barceló, a propósito de los conciertos que ofrecieron en Barcelona y Madrid para presentar la reedición de “Canciones para robots románticos”(“Miscelánea de canciones para robótica avanzada). Las canciones escogidas para este formato con presencia principal del piano y sin sus bases electrónicas no son las más habituales, pero el repertorio camina muy bien sobre todo en los temas más antiguos como “Sálvame” o la inolvidable “Dios odia a los cobardes”. Una idea que en principio no nos daba buena espina, pero que nos alegra habernos equivocado absolutamente.

Martin Watkings es el pianista que acompaña cual Liberace al dúo en este trabajo, colaborador habitual de Marc Almond y que le ha dado un toque especial a los temas llevándolos a terrenos desconocidos. Alaska y Nacho Canut anuncian su retirada a los cuarteles de invierno este próximo año para volver con nuevas aventuras en 2019.

Desde el pasado viernes, está a la venta el disco especial con las nuevas versiones a piano y disponible en dos formatos físicos de edición limitada, además del el formato digital:

  • Edición especial CD con forma de piano (Limitada a 5.000 copias)
  • Edición Vinilo + CD (Limitada a 1.500 copias)

 Pianíssimo

Cebras (Intro instrumental)
Cebras
Voy a perder el miedo
La pequeña edad de hielo
Un astronauta sólo, flotando
Sálvame
Lo tuyo no es normal
Dios odia a los cobardes
Disco Sally
Miro la vida pasar

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Fangoria y sus “Canciones para robots románticos” a la venta desde hoy

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De nuevo Alaska y Nacho Canut estrenando álbum. “Canciones para robots románticos” gustará a los fans y no debería molestar al resto, bastante correcto, a nuestro entender, para bien y para mal. Un disco que no va a sorprender demasiado, a pesar de la extraña pareja que coincide en la producción: Guille Milkyway, alma máter de La Casa Azul, y Jon Klein, guitarrista de Specimen o Siouxsie & The Banshees, entre otros.

La grata sorpresa, la encontramos esta vez, con la canción “Disco Sally”: dicha canción nos cuenta el desenlace de Sally Lippman, la célebre anciana que, quedándose viuda, vivió sus últimos años como una juerga constante en la mítica discoteca Studio 54 de Nueva York, donde encontró la muerte en la mismísima pista de baile.

Decimos sorpresa porque esperábamos una canción mucho más alegre, bailable y frívola y sin embargo resulta deliciosamente melancólica, una canción redonda, probablemente de lo mejor del disco a la primera escucha. El resto, aunque es de fácil digestión, hay que digerirlo con más tiempo, a excepción de las producciones “azuladas”.

Hay que destacar la elegancia de “Iluminados” y  ”Voluntad de resistir”, el halo de oscuridad en“La procesión va por dentro“, la deseada guitarra de “Larga vida y prosperidad”, la letra de “La nostalgia es una droga” o el magnífico “Delirio de un androide cardado” con esos coros bajos, casi fantasmales.

Criticar por criticar, podríamos decir que falta más presencia en las guitarras y sobra un poco de bacalao. Con todo, el álbum esta a la altura de lo esperado y, aunque el correcto single “Geometría polisentimental” destaca, más que nada, por su comercialidad, estamos seguros que algunas canciones se convertirán en clásicos. Tiempo al tiempo.

Referencias casuales (nadie sabía, obviamente, lo que iba a pasar cuando se grabó) a David Bowie más que nunca, con guiños explícitos a “Fashion”, “All the dudes” y al “Satellite of love” de Lou Reed, donde también participaba Bowie.

El diseño gráfico es, como tantas veces, de Juan Gatti, que en la carpeta interior ha intentado, con acierto, inspirarse en el estilo visual de Hipgnosis (colectivo de diseñadores gráficos, famosos por sus trabajos para grandes bandas del rock setentero como Pink Floyd o Led Zeppelin). La imagen de portada muestra una otoñal escena típica familiar americana de los sesenta, pero con un aspecto bastante deshumanizado. Una imagen de robots románticos.

Las letras de Nacho y Alaska siguen es su mundo habitual y paralelo, con sus eternas ambivalencias que acabarán atrapándonos una vez más sin poder evitarlo.

No olvidéis la “Fiesta en el infierno”.

 

“…alguien contó, que en Nueva York, Disco Sally ha dejado de bailar…”

 

 

 

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Ya hemos escuchado el nuevo disco de FANGORIA “Cuatricromía”

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Con sólo un par de escuchas, es difícil predecir, que canciones de este álbum, pasarán a la historia del pop en español o si ninguna de ellas tendrá tan grato honor. A estas alturas todos los fans de Fangoria saben que su nuevo y esperado álbum “Cutricromía”, consta de cuatro Ep’s de cuatro canciones (a excepción de la versión digital que añade el tema “La sombra de una traición” al disco magenta), con productores como Guille Milkyway (La Casa Azul) para el popero disco azul, Sigue Sigue Sputnik para el rockero magenta, Los Pilotos para el electrónico amarillo y Jon Klein (miembro de Specimen y guitarrista en la última etapa de Siouxsie & The Banshees) para el oscuro y siniestro, con tintes góticos, disco negro.

A pesar de esta diversidad de colores, que forman la cuatricromía, y de la misma variedad de productores, el álbum es mucho menos heterogéneo de lo que cabía esperar en un principio. Que nadie piense que los cuatro discos son absolutamente distintos. No es así. Tal vez si comparamos el disco azul con el negro la diferencia sería notable, pero escuchándolo de principio a fin, desde la colorista “Dramas y comedias” hasta la oscura y esplendida “Cuatro colores”, los matices cambian muy despacio y sin chirriar demasiado. De hecho podríamos decir, que los discos amarillo y magenta, tienen muchas cosas en común con todos los demás y que el pop y la electrónica  están siempre con mayor o menor presencia en todo el disco.

Destacaríamos enseguida, aparte de las mencionadas: la maravillosa, “Desfachatez”, que nos recuerda tanto a la disco Hi-Energy como a los cantantes melódicos que tanto admiran y que también se dejan entrever en canciones como “Viaje a ninguna parte”. “Tormenta solar perfecta”, que muchos piensan que debería ser single, “Caprichos de un corazón estrafalario” recordando al pop-rock de la movida, “Lo tuyo no es normal” que nos evoca a los temas más oscuros de Dinarama y la inquietante “Ecos del ayer”, con un final que roza el dark electro.

Quizás no sea nada nuevo bajo el sol, pero es un trabajo que se escucha sin altibajos reseñables y que resume, perfectamente, el mundo de Alaska y Nacho Canut. Nosotros estamos deseando oírlo de nuevo y os sugerimos que  vosotros lo degustéis cuanto antes.

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