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Laura Krieg y su synthpop brutalista

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Brutalista llama Laura Krieg a su synthpop oscuro y con visos industriales. La artista quiere, mediante su música romper con la depresión blanda que gobierna el mundo y posicionarse frente a la corriente de mediocridad dominante.

Laura es una cosmonauta musical, una española afincada en Montreal que ademas gira con Johnny Couteau.

Presentó la pasada primavera este primer álbum  bien definido a pesar de las muchas referencias que contiene. Cantando en inglés, frances y español,  dice conseguir con su brutal y particular synthpop aunar nada menos que ciertos guiños a Rita Mitsouko, Bruce Springsteen y Lebanon Hanover. La atmósfera es envolvente e inquietante, como la voz de Krieg. La profusión de sintetizadores resuenan potentes en nuestros oidos junto a sus duras percusiones. En definitiva este “Recherche Spatiale” es un debut más que digno que debemos tener en cuenta. No apto para oídos frágiles ni mentes acostumbradas a la música presuntamente amable.

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Más sangre, dolor y muerte en “Dalek”: el último trabajo de Kill Bill G

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Cuando uno se enfrenta a la temible hoja en blanco, tiene que hacer un pequeño ejercicio de superación para vencer, una vez más, ese inmáculo fondo y encontrar, al menos algunas palabras, con sentido y credibilidad suficiente como para que alguien quiera volver a leerte. Pues bien, ese miedo se transforma en auténtico pavor cuando tienes que escribir sobre “Dalek”, la última pesadilla de Kill Bill G.

Este es un álbum que, para empezar, defiende este sustantivo al máximo, pues es una verdadera colección de canciones, un compendio de temas que te pueden horrorizar en todos los sentidos o atrapar directamente. Podríamos decir que el disco es largo, incluso eterno, que las letras rozan lo pueril, que si te despistas cambia la canción y te crees que estás en la misma, que resulta repetitivo o que las voces cantar, lo que se dice cantar, como que no.

Correcto. Si lo escuchas y piensas todo lo anterior estás más cerca de la verdad que nunca. Otra cosa muy diferente es que te hayas enterado un ápice de lo que esta banda quiere trasmitir en realidad.

Al igual que unos lúcidos Aviador Dro, Kill Bill G tiene una visión muy particular del mundo. Si el Aviador buscaba el sentido de las existencia en un mundo industrializado y deshumanizado dónde la máquina debía regir nuestras vidas, los que nos ocupan pretenden el imperio del terror para llegar a una especie de éxtasis colectivo, cercano al sadomasoquismo, donde el amor se confunde con el dolor y el placer con la muerte.

Todo esto significa que tienes que entrar irremediablemente en su universo para entender esas letras de voces intencionadamente fantasmales, que esa instrumentación EBM, que por momentos, puede recordarnos a lo mejor del techno valenciano de hace algunas décadas, al future pop o también, como no, al synthpop más oscuro o industrial, tienen todo el valor y sentido

Las cosas son como tienen que ser, coincidimos con la visión escéptica de la duración del álbum, pero tras habernos adentrado en su mundo, vemos grandes momentos como el contagioso y fácil estribillo, pero efectivo, de “Soldado Imperial” o la pasión arrebatadora y enferma de “Vestiré tu Piel”.

“Te mataré” no tiene desperdicio, pero “Lágrimas en la pared” y sobretodo “Vinieron de dentro de” nos parece de lo mejor que se puede oír en este género. Las colaboraciones del legendario Mario Gil y Sonia Electra, son bastante acertadas y el sonido general, bien apretado y realzado, es marca de la casa.

Con cierta inspiración dadaista y una actitud cercana a la misantropía. Kill Bill G no decepciona. No pueden hacerlo. Si así fuera, seguramente se auto-destruirían.

Olvidad lo políticamente correcto y disfrutad del mal sin más.

Sí sobrevivimos a este texto lo sabréis en breve, si no, ha sido un placer.

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Paranormales: Hablemos de Belona, un álbum impecable

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Descubrir por casualidad a esta banda ha sido de lo más grato en lo que llevamos de año, esos sonidos que te recuerdan agradablemente a no sabes muy bien quien, aunque en el fondo lo intuyes, resultan perfectos en el contexto de acercarse a Paranormales con los que, de pronto, sientes muchas cosas en común.

Tras notar de primeras los evidentes y exquisitamente descarados referentes sonoros al synthpop y post-punk más ochenteros, o parafraseándolos “se oye una música lejana que nos resulta muy familiar” empiezas a dejarte llevar por esa profusión de sintetizadores con todo los ecos conocidos que no es necesario nombrar y esa parte de la new wave más difusa y oscura que se fusiona con el post-punk más clásico y también con algunas cosas más actuales del “indie” oficial, tal vez un recuerdo a Editors o a los primeros The Killers.

No obstante lo que nadie dice y nosotros percibimos es ese recuerdo, además de todo lo anterior, a ciertas sonoridades del A.O.R. y el rock sinfónico, más sintetizado, en la contundencia de algunas baterías y en los dibujos de melodías y programaciones que se mezclan magistralmente con guitarras muy bien medidas y atmósferas que te envuelven y te arrastran a su propio mundo. Momentos que nos pueden recordar a discos como “Eye in the sky” de Alan Parsons Project o el “A momentary lapse of reason” de Pink Floyd, pinceladas que se suman a lo más granado del tecnopop europeo y a aquel post-punk que a algunos nos vistió de negro para casi siempre.

“Centinelas” y “Permanecer” ya apuntaban muy bien, pero el álbum en su totalidad consigue un disfrute difícil de conseguir en estos momentos. “Días que se acaban” entra desde el primer momento melódica y triunfante, mientras “Desertores” te sobrecoge suavemente y aunque nos recuerden, en cierto modo, más a los Alphaville ibéricos que a los germanos, el influjo centro-europeo fluye por el álbum al igual que todo lo anglosajón.

“Belona” (Buen día, 2017) es el disco perfecto para combatir la ola de banalidad que nos azota, especialmente en verano, un puñado de canciones realizadas con personalidad y una producción que pudiera parecer ampulosa, pero que en realidad, junto a la colaboración del productor italiano, Maurizio Baggio, resulta totalmente eficaz.

Procedentes de Barcelona, forman el grupo en 2016. Actualmente sus integrantes son: J. Carlos Delgado (bajo, sintetizadores y voz), Ana Ruiz (voz y teclados) y David Toro(guitarra). Una recomendación nada estival que no debes dejar de escuchar ni esperar que llegue el invierno.

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Síbaris lanzan nuevo single versionando a Mecano

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Sarcasmo, ironía y buen humor la de este single para arrojar un poco de oscuridad sobre la excesiva luminosidad estival.
Síbaris publica en descarga libre y streaming un cover de Mecano perteneciente al álbum “Entre el cielo y el suelo” (1986). La canción compuesta por José María Cano, “No es serio este cementerio” recibe aquí una mayor carga de oscuridad sin perder su esencia cómica y encaja perfectamente en la ecléctica personalidad de Síbaris.

Para redondear la propuesta y a modo de “cara b” añaden la canción “Playa, mar, sol y arena” que ya apareció, al igual que la mencionada versión, en uno de los recopilatorios de la web La Voz Telúrica.
Síbaris lleva publicados hasta la fecha “El momento perfecto” (2010), “Técnicas para olvidar el pasado” (2013), la trilogía de ep’s de versiones “Coito Ergo Sum” (2016) más algunos sencillos y participaciones en recopilatorios. Su synthpop está influenciado por la dark wave, el glam rock o el disco Hi-NRG, entre otras cosas más o menos lejanas.
La libre descarga está disponible en BandCamp, además de plataformas como Spotify o YouTube.

La banda de Barcelona decide hacernos este regalo mientras se preparan para un nuevo disco que tal vez varíe un poco de sus anteriores trabajos y que aún no tiene fecha de lanzamiento. Recientemente han estado colaborando en un recital homenaje a David Bowie , “Just  for one day”, que tal vez vuelvan a interpretar en el futuro.

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Dexist presentarán este sábado su álbum “Los no lugares” en la sala Freedonia de Barcelona

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Este próximo sábado 30 de junio, a las 21h, los barceloneses Dexist estarán en la Sala Freedonia de Barcelona presentando su nuevo disco, “Los No Lugares“. Vendrán a presentarnos su nueva formación, nuevo y totalmente diferente concepto de show, así como su senda hacia la gazewave, synthpop, dark wave y sintetizadores por doquier. Pop oscuro, emotivo y denso; que nos transporta a los años 80, con un toque actual, y ramalazos de bandas como The XX, The Cure, New Order, Soft Kill o Dorian

En el escenario, les estarán acompañando la banda de goth rockThe Red Ashes, los cuales han sido teloneros de bandas como Christian Death, y la banda de indie rock y post-punkNice Place, los cuales vuelven a los escenarios tras unos meses de reconversión.

La jornada comenzará a las 21 horas y con una entrada de 7 euros en taquilla. Una experiencia para sumergirse en el sonido de Dexist y conocer formaciones auténticas y que prometen.

Os recomendamos desde aquí su disco del que hablaremos más adelante y que merece una reseña a la altura.

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