Azul y Negro

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25 grupos de tecno pop y derivados de la new wave que deberías conocer en la Iberia del siglo XXI

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Aunque nos consta, que muchos de ellos, no se consideran, ni quieren ser malditos, hoy hablamos de grupos que no salen en los medios convencionales, casi nunca (o rara vez) los escucharas en Radio 3, ni suelen aparecer en MondoSonoro, Rockdeluxe o Jenesaispop.

Situados en “tierra de nadie“ son los denostados por la industria y medios tradicionales e ignorados por las independientes que permiten el viaje del pop a la electrónica, como el acertado caso de La Bien Querida, pero solamente cuando ya eres de los suyos, suenes muy lo-fi, experimental, o tengas una voz limitada y a ser posible algo desentonada.

No se trata de criticar a unos grupos integrados en el mundo indie y que no vamos a nombrar. Las mismas independientes que se lanzaron a publicar a Dorian, Grises o El Último Vecino, que tal vez añoren a Family o Lemon Fly, parecen no darse cuenta que hay mucho más donde rascar.

La misma industria que, afortunadamente, aún sostiene las carreras de Fangoria y OBK olvida valores que merecen su pedestal como Niños del Brasil, Azul y Negro, Aviador Dro o Santuario.

Bandas emergentes con líderes que llevan, en algunos casos, más de 20 años en esto, tienen que luchar contra viento y marea para apenas hacerse escuchar o conseguir algún concierto, mínimamente relevante, a pesar de que, habitualmente, suenan mejor, poseen mejores voces y sus producciones están a la altura de muchos de los grupos que tienen en catálogo las pequeñas o grandes independientes

Son hijos de aquellos sonidos sintéticos surgidos en la segunda mitad de los 70 y que triunfaron en el primer lustro de la década siguiente. Algunos melódicos cercanos a OBK, otros a Alaska y su saga, muchos admiradores de Depeche Mode, Kraftwerk, New Order, OMD, Gary Numan o Pet Shop Boys, otros más oscuros se dejan influenciar por estilos como el post-punk o el EBM. Pueden llamarse Ovni, Orange Broek o Destino Plutón y experimentan con sus ordenadores emulando a los pioneros desde su home studio, cómodamente, con más medios digitales a su alcance, pero con la misma incomprensión por parte del público, los medios y la industria.

A continuación os dejamos una relación de 25 bandas, clickando sobre su nombre accederéis a sus vídeos o audios más importantes.

Si pensáis que se deberían añadir nombres a esta lista, sólo tenéis que ponerlos en los comentarios, con su enlace incluido si así lo queréis.

LOS CORAZONES DE LOS ORDENADORES LATEN CON FUERZA: ATENTOS AL FUTURO.

AFTER THE RAIN : La nueva revelación, synthpop puro en inglés.  Su nueva canción “Cosmic mission”, sencillamente de lo mejor del año.

SÍBARIS : Liderados por Albert Isasi, perdidos entre el tecnopop oscuro y la canción ligera. Influenciados por lo dark, lo glam, la música disco, el rock y la electrónica. En breve lanzarán 3 ep’s con versiones variopintas.

DESTINO PLUTÓN : La gran sorpresa tecnológica a lo cold wave. Frialdad maquinal de corazón caliente: “Corbatas, trajes y superpoderes”, un tema imprescindible.

ORANGE BROEK : Igual de maquinales, aunque algo más pop con alguna solvente canción en catalán, además del resto en castellano. Trovador technopop, compositor de canciones eléctricas

OVNI : Síempre fiel a los dictados del synthpop y coherente con sus grupos preferidos. Su tema “Quién” hace un retrato social del mal momento histórico que vivimos. Altamente recomendable.

CAÓTICO : Elegancia melódica para oídos sensibles y ritmos synthpop sin fisuras. Ya tienen listo su segundo álbum “Insert Coin”

RATIO : Canciones sin complejos. Rock electrónico de potentes bases  influenciados por el punk sin olvidar el pop ni la oscuridad. Su último trabajo “V” lo dice todo.

VÍCTIMAS DEL DESEO : Synthpop al sur de Iberia. Producción de gran fuerza y calidad, “Sin control” una canción que no te debes perder.

NEOFORIC : El legado ibérico de los Pet Shop Boys más bailables. Su futuro primer álbum va a ser una sorpresa para muchos. No los pierdas de vista.

REDDO ROJO : Creador en Neoforic. Sufre de incontinencia compositiva y vomita canciones, también en solitario, como “cantautor” tecnopop de melodías brillantes.

CONMUTADORES : Otros que cantan en Inglés, gran veteranía y buena producción desde Sevilla para el mundo “I want to see” ya es un clásico.

LEBLOND : Ritmos bailables, voz reconocible y letras ingeniosas. Un grupo en constante producción. Sus vídeos no pasan desapercibidos.

MARALIAN : Las aventuras de Neosynth  y sus amigos en unas destacables y limpias producciones de synthpop melódico con ritmo contagioso. 

FURTIVA : Juan Pedro Garcia y Raul Cancino mezclando synthpop, pop rock y electrónica como en “Lluvia ácida” y “Sólo un segundo”. A tener en cuenta.

SELF DELUSION : Aunque sus trabajos ven la luz de forma espaciada. La banda catalana siempre acierta con su synthpop clásico y efectivo.

KILL BILL G : Perversión desmedida, pasión delirante, terror EBM y acidos miembros encantados con la experimentación y remezclas para bailar sin parar “Se que estás muerto (Sinestesia Redux)” escalofriante y genial.

LA BROMA NEGRA Veteranísima banda proveniente del rock que reapareció con la electrónica y una personalidad muy épica, fuerte y oscura. Últimamente afirman que “Franco tenía un polvo”, contra gustos…

VÍCTOR LEFREAK : Dicen que su voz es limitada, no importa! alguien capaz de hacer algo tan sublime y delicado como “Adiós” merece un puesto de honor. “Ser unicelular” también puede ser muy interesante.

MADE IN PRIDE : Parecen cualquier otra cosa menos un grupo tecnopop, pero prejuicios aparte: su calidad es notable, no te dejes guiar por lo aparente, en esta banda de Murcia hay mucha tela que cortar.

LAS TRES CARAS DE JUDAS : Otros veteranos con aires de oscuridad y profundas canciones, también, como otros, de Sevilla. Sin pretensiones, con las cosas claras y una calidad importante.

CODE-M : Banda malagueña que mezcla pop-rock y electrónica, “Sólo me voy” es una excelente muestra de su potente propuesta.

SÍLICA GEL : El proyecto de Alberto Palazon sigue con sus canciones, un tanto melódicas, con su synthpop que mira por momentos al future pop desde los albores del presente siglo y que ya es casi un referente.

DE NEW TECHNOCRATS  : Modernos y estilosos como su música, en mejor sintonía con la indietrónica que con el synthpop más clásico. “Maybe a Surprise Retrobit” es su insignia actual.

THE SPROJ3CT : Desde Valencia y de forma autodidacta, canciones totalmente electrónicas y versiones de los grandes clásicos tecno pop ochenteros.

DARK DREAMS PROJECT : Banda principalmente instrumental procedente de Girona que también trabajan bandas sonoras para cortometrajes o documentales.

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Azul y Negro:”La red tiene muchísimas posibilidades. Si no estás en ella, sencillamente, no existes”

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Hoy entrevistamos en exclusiva a Carlos García-Vaso, líder indiscutible de este mítico proyecto, desde que su compañero, Joaquín Montoya abandonara el dúo en 1993 tras una exitosa etapa de aciertos en los años 80.

Azul y Negro tuvo una enorme repercusión, mucho más, en su momento, que los grupos de “La Movida”, con melodías tecno-pop que acabaron tarareando todos los ciudadanos ibéricos, especialmente las canciones utilizadas como sintonías de Vueltas Ciclista y otros programas de televisión. Fueron el primer grupo que hizo por estas tierras una grabación digital y el primero en editar en formato cd su álbum de 1984 “Suspense”.

Hablamos con Carlos del pasado y presente y de ese nuevo álbum que acaba de publicar titulado “Crystalline world”.

Desde el principio se veía que Azul y Negro no eran fruto de la new wave y menos aun del punk como otros grupos tecno de su época, que podían ser  Aviador Dro y Oviformia SCI. Tal vez coincidían en cierta influencia glam y la experimentación de Kraftwerk, por lo demás erais más mayores y se notaba en las armonías, en la construcción de las melodías y en la producción en general. Ahí había mucho más que synthpop con ritmos bailables y vocoders juguetones. Gente como Alan Parsons, Supertramp, Pink Floyd o Yes, ya experimentaban  con sintetizadores antes que las hordas del nuevo pop electrónico llegaran con la new wave para invadirlo todo. Tras pasar por varios grupos haciendo rock o algo de new wave cercano al glam formais un dúo tecno-pop al iniciarse la decada de los 80: ¿podrías hablarme un poco de todas estas historias y de vuestras verdaderas influencias en aquel momento?

Azul y Negro en los 80, o lo que es lo mismo Carlos Vaso y Joaquín Montoya, éramos musicalmente dos mundos opuestos pero a la vez complementarios. Yo venía del rock y del pop como guitarrista y aportaba experiencia en grabaciones y conciertos. Pertenecí a bandas como Granada (rock progresivo, 1978) o Greta (new wave, 1980). Por su parte Joaquín venía del mundo de la música clásica como profesor de conservatorio, pianista consumado y a la vez componente de orquestas locales de música comercial en Cartagena, nuestra ciudad natal.

En 1981 yo vivía en Madrid (aún lo hago) y trabajaba en el estudio de Luis Cobos como guitarrista de grabación. Después de poner las guitarras en el primer disco de Mecano, el productor Julián Ruíz me contrató para la grabación del álbum Neocasal de Tino Casal. Congeniamos y Julián me propuso realizar un proyecto de música electrónica, lo cual era algo totalmente novedoso para el año 1981. Acepté sin dudarlo aunque necesitaríamos el complemento de un teclista. Después de probar a varios sin éxito me acordé de Joaquín. Viajé a Cartagena, le propuse el proyecto y aceptó. Así nació Azul y Negro. Estuvimos juntos hasta 1993. Grabamos 5 álbumes y conseguimos gran éxito gracias a las sintonías de la Vuelta Ciclista a España (años 82,83 y 93). Nuestra peculiar manera de combinar el pop con sintetizadores, cajas de ritmo, melodías muy pegadizas y producción exquisita, dieron como resultado un estilo característico. A partir de 1998 retomé el proyecto en solitario y ya he editado 12 álbumes en esta Nueva Etapa.

Azul y  Negro siempre ha arriesgado y ha roto moldes. Con “Crystalline world”, tal vez sea una vuelta a los orígenes, pero sin duda el sonido ha sido una ruptura. ¿No da miedo este cambio de  estilo a estas alturas de la película?

Procuro hacer en cada momento lo que me apetece, lo que me pide el cuerpo musicalmente hablando. Y este año he considerado que ya era el momento de descubrir para el gran público a ese Carlos Vaso guitarrista y demostrar todo lo que puedo dar con ese instrumento. Efectivamente, he vuelto a mis orígenes del rock progresivo en el que me inicié como músico. Sin duda es un gran cambio. Es el disco más acústico de los que he grabado, casi todos los instrumentos están tocados “de verdad” en lugar de programarlos. Abandono las estructuras pop para hacer algo mucho más complicado, más próximo al rock progresivo, pero estoy convencido que mi esencia como músico, compositor y productor permanece en él. Así lo han reconocido ya muchísimos seguidores que, aun siendo de la comunidad tecno, están encantados con este “Crystalline World” y ya lo consideran como una obra maestra.

Se cumplen 20 años desde la marcha de Joaquín Montoya, a parte de lo obvio, ¿qué diferencias has notado entre la primera y exitosa etapa y la segunda más oscura y underground?

En esta Nueva Etapa de Azul y Negro desde 1998, todas las producciones han corrido de mi cuenta, en mi propio sello Vaso Music y sin ataduras. Sin atender a condicionamientos de ningún tipo. Son 12 álbumes diferentes porque odio la repetición. Procuro reinventarme a mi mismo en cada proyecto, así consigo que cada disco tenga un sonido propio. En esos 12 discos hay 3 recopilatorios en donde he vuelto a revisitar temas de los 80, algunos con nuevos arreglos que los hace, si cabe, aún más grandes, pero siempre manteniendo el espíritu original. El resto son álbumes de nueva factura en los que hay de todo: world music, techno, suites electrónicas, progressive, óperas rock, etc, pero todo con un común denominador: mi manera de ver y entender la música. La pena es que, con los escasos medios económicos de que dispongo para realizar campañas de promoción, no he conseguido que el gran público sepa que Azul y Negro sigue vivo, creando buenos discos y con un directo espectacular. Pero bueno, es lo que toca. Tal vez algún día cambien las cosas en este país y se descubra a nivel masivo que hubo un musiquillo en Madrid que hacía una música diferente a la de los demás y que incluso molaba…

¿La canción “Spanish revolution” te posiciona políticamente o es una mera narración de lo acontecido en las calles?

Me limito a relatar, como testigo de excepción y desde fuera, una situación, un momento concreto de nuestra historia, que se vivió, el 15M. O lo que lo mismo, la respuesta sincera y espontánea del pueblo en general contra un sistema injusto que había que cambiar. Algo se ha conseguido desde entonces pero la historia continúa. Aún faltan muchas injusticias que remediar y mucho estado que adelgazar.

“My bycicle” podría recordar, al menos por el titulo, a vuestras famosas sintonías de vueltas ciclistas, ¿Qué te ha hecho elegir esta canción como single?

Es un tema muy rápido y marchoso, ideal para los ciclistas. Además tiene una melodía fácil de recordar, pegadiza. Estaba claro que sería el primer single desde que la grabé, no tuve duda. El problema está en la forma que, desde hace unos años, tiene Unipublic/TVE de seleccionar, por decir algo, las sintonías de las nuevas Vueltas Ciclistas. Ahora el dinero manda y el que pone más encima de la mesa se lo lleva, así de claro. Por eso llevamos años escuchando cosas tan extrañas que pegan mas bien poco con las imágenes de ese deporte y mucho con los intereses de compañías discográficas que pretenden con ello promocionar su producto. Ambos se equivocan. Unipublic/TVE hace muy mal en primar exclusivamente el pecunio sin poner en valor la idoneidad del tema musical que se propone. Y las grandes discográficas utilizan ese evento masivo para promocionar su producto estrella sin plantearse si quiera si le pega o no a una Vuelta Ciclista. Por eso me temo que “My Bicycle” se quedará sin ser Vuelta Ciclista 2013. Así son las cosas…

La voz en este disco es muy importante, ¿es una pauta a seguir o volverán los instrumentales y las voces sintetizadas?

Para este “Crystalline World” estaba claro que lo que pedía era una voz bastante natural, sin demasiados trucos y efectos tecno. Pero eso no quiere decir que en futuros proyectos siga siendo así. Todavía no me he planteado cómo abordar el próximo proyecto, aún es pronto.

Después de haber sido una artista mainstream, ¿como se lleva esto de estar en el underground más absoluto?

Cuando inicié la nueva etapa en 1998, con mi propio sello independiente, ya era consciente de cuales eran mis posibilidades a nivel promocional, o sea mas bien pocas. Tengo asumido cual es mi posición y cual mi techo en el panorama musical. Lo acepto y procuro ser feliz así con lo que tengo. A cambio obtengo la libertad de acción para grabar y editar lo que me apetece, sin condicionamientos, presiones y diferencias con productor, colaboradores o multinacionales, como ya ocurrió en el pasado.

Pensamos que Azul y Negro es un grupo muy poco reivindicado, hoy día, por la juventud y que debería ser mucho más reconocido: ¿hay algún fallo de conexión con las nuevas generaciones?

Ha habido un gran paréntesis desde 1986 donde rompimos con la multinacional hasta 1998 que retomé el proyecto en solitario. Durante los años 90 las discográficas multinacionales con sede en España, siguiendo instrucciones de la central, cambiaron radicalmente de política en los productos que editaban. Se dedicaron a promocionar la música latina, a los cantautores, al flamenquito y al pop simplón para quinceañeras, dejando los demás estilos para lo que venga desde fuera. Por otra parte, los DJ,s se hicieron con el monopolio de la música electrónica (dance), con sus limitados conocimientos musicales pero con mucho ritmo, eso si (chunda-chunda). Todo lo demás como si no existiera en España. De modo que los jóvenes que crecieron en estas circunstancias musicales no conocen otra cosa, creen que eso que oyen es lo único que hay. Por eso cuando alguno de ellos aparece, despistado, por alguno de nuestros conciertos se queda literalmente “flipado”, no puede creer lo que ve y oye. Descubre todo un universo musical y se engancha. Mientras esas políticas no cambien seguirá existiendo esa desconexión con las nuevas generaciones. Yo por mi parte, hago todo lo que puedo pero mis posibilidades son muy limitadas.

¿Cómo ves estas nuevas generaciones de pop electrónico, apoyas a bandas afines a este estilo en tu sello Vaso Music?

Vaso Music es un sello independiente para la autoproducción (www.vasomusic.com) abierto a cualquier estilo musical, siempre que sea un producto digno y editable. Así, cualquier artista sabe que estoy ahí, dispuesto a ayudarle y a que su música vea la luz.

Con respecto a las nuevas generaciones de pop electrónico, sinceramente, las veo demasiado influenciadas por la escuela “depechera” y eso no es bueno. Deberían seguir su propio camino e intentar ser “ellos mismos” y no meros imitadores. Para eso es imprescindible tener la mente abierta y escuchar, estudiar y practicar diferentes estilos de música. De modo que, poco a poco, se vaya formando tu propia personalidad como músico y compositor.

¿Qué canales de difusión pueden tener artistas alternativos que no pasan por el filtro del indie?

Desgraciadamente el único canal de difusión asequible que tenemos es la red. La red tiene muchísimas posibilidades. Si no estás en ella, sencillamente, no existes. Hay que explotarla al máximo y cruzar los dedos… después es la gente la que elige. Es una gran ventana al mundo y como tal está sobreutilizada y es muy difícil destacar entre millones de artistas pero hay que intentarlo, no queda otra.

El concepto de opera rock, tan solo en la mitad del disco, recuerda a los vinilos y sus dos caras ¿quisiste dar dos partes al modo de viejas y recordadas obras conceptuales?

Una vez que tuve claro que quería moverme por el territorio del rock progresivo y en inglés, fui componiendo y grabando temas hasta que tuve los 7 primeros terminados. Después tuve un vacío de inspiración y descansé. En ese impasse, recordé que tenía compuestas, desde los años 70, 3 óperas rock que estaban en su mayoría inéditas y eran puro rock progresivo 70. Tan solo había utilizado algunas melodías sueltas para los álbumes precedentes. Retomé su escucha y descubrí que la tercera “El Planeta de Cristal”, estaba virgen. No había utilizado nada en anteriores grabaciones. Y me pregunté: ¿Por qué no intentas grabarla a ver qué pasa?. Comencé por la parte 4 “Laments” y el resultado me encantó. ¿Podría encajar con el resto de los temas que ya tenía?. Esa era la gran cuestión pero me propuse seguir grabando las otras 4 partes hasta el final para luego tomar una decisión al respecto. Cuando estuvo terminada la obra quedé encantado y atrapado en su escucha pero su duración no daba para ser editada en un álbum sola. Se quedaba corta. Así que tomé la decisión de incluirla con los otros 7 temas sueltos con una pausa suficiente para dejar claro que es otra historia. Si, como si fuera la cara B de un antiguo vinilo. El título iba a ser The Cristal Planet pero descubrí que ya existía un álbum de Satriani con ese mismo título y había que cambiarlo. Propuse en mi Facebook una encuesta con varias posibilidades y finalmente entre todos mis amig@s eligieron por mayoría el título de “Crystalline World”. Así se quedó.

¿Qué esperas, sinceramente y a nivel global, de este recién empezado 2013?

No quisiera ser pesimista pero las circunstancias obligan. La industria discográfica se muere amenazada por la piratería y la crisis. Los conciertos se caen ante la ausencia de público que, al no tener casi ni para comer, de lo primero que prescinde es de lujos como el cine, el teatro, los conciertos y los libros. Malos tiempos para la Cultura. Y con el IVA al 21%, aun peor.  La piratería campa a sus anchas y nadie hace nada por evitarlo (gran fracaso la Ley Sinde). Así las cosas, no veo un horizonte halagüeño a corto plazo. Me gustaría, como tantos otros, emigrar de España, pero tampoco es fácil. Ya tengo mis años y uno se siente un poco cansado de todo. No sé, me gustaría vislumbrar y transmitir algún rayo de esperanza para este 2013, pero no puedo, lo siento. “Carpe Diem” y poco más. Gracias.

Gracia a ti Carlos por responder a nuestras preguntas de forma tan clara y compartir una parte de tu tiempo con Iberia Pop y todos sus lectores.

 

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