Alaska cumple 50 años. Toda una vida marcando tendencia sin pretenderlo.

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Olvido Gara Jova, conocida como Alaska, porque así lo decidió ella misma a los 12 años descubriendo el nombre en una canción de Lou Reed “Caroline says (part.2)”, lleva medio siglo de vida y 36 años en el mundo musical. Surgida del punk a finales de los años 70, pero influenciada por el pop sesentero y el glam rock de grupos como Sweet, T.Rex, Roxy Music… y especialmente David Bowie formó junto a unos cuantos amigos: Kaka de Luxe, una de las primeras bandas ibéricas que se atrevieron con el punk y que sirvió como grupo seminal de interesantes y prolíficas formaciones posteriores.

Apenas un año después la banda se separa y forma Alaska y Los Pegamoides junto a Carlos Berlanga y Nacho Canut, a los que se unirán en breve Ana Curra y Eduardo Benavente. El éxito les llegará a principio de los 80 y Alaska se convierte en uno de los personajes más representativos de aquel movimiento contracultural que llamaron “La Movida”. Justo cuando su canción “Bailando” se convierte en un hit, que aún hoy todo el mundo baila, el grupo se separa en 1982.

De Alaska y Los Pegamoides ya habían surgido paralelamente los grupos Parálisis Permanente y Dinarama. Alaska se queda sin grupo durante algún tiempo, incluso le proponen un disco en solitario, pero empieza a colaborar con Dinarama y al final acaba formando parte del grupo con Berlanga y Canut. Tras un primer álbum de relativo éxito,“Canciones profanas”,  en 1984 graban una de las obras cumbre de su discografía: “Deseo carnal”. El nuevo disco les lleva a la popularidad total, además Alaska empieza a participar en uno de los programas de televisión más alternativos y recordados de la historia:“La bola de cristal”.

Tal fue la fama a mediados de los 80, que fue portada en numerosas revistas convirtiéndose en personaje mediático, mucho más que ahora, y su imagen fue referencia para la juventud de la época hasta  acabar siendo uno de los mayores iconos del pop español.

Carlos Berlanga abandona a Alaska y Dinarama en el 89 y Olvido decide seguir junto a su eterno compañero Nacho Canut formando Fangoria, un dúo que se decanta, sobre todo los primeros años, por la electrónica.

Con Fangoria empezaron a contracorriente y así estuvieron casi todo los 90, teniendo en alguna ocasión que editarse sus propios discos, hasta la publicación de “Una Temporada en el infierno”, álbum reconocido como uno de los diez mejores que se hicieron por estos lares en los años 90.

A finales del 99 se casó en Las Vegas con Mario Vaquerizo (representante de la artista y posteriormente vocalista del grupo Nancys Rubias). En la ceremonia ella iba vestida de Dolly Parton y él de Elvis Presley, lo que fue una gran sorpresa ya que llevaban 6 meses de novios cuando tomaron la decisión. Poca gente apostó por la relación y unos cuantos años después de convertirse en marido y mujer volvieron a Las Vegas con algunos de sus amigos (Nancys Rubias) y renovaron los votos. Al celebrarse en Las Vegas (Estados Unidos), el matrimonio no era válido en España. Por lo tanto, doce años después, decidieron sellar su amor y se casaron por lo civil  en Madrid en el transcurso del docu-reality Alaska y Mario .

Los últimos 13 años Fangoria ha cosechado éxitos considerables y Alaska vuelve a ser referencia gracias a su grupo, a sus apariciones en televisión, a su mediático marido, a sus declaraciones sobre la industria musical, sobre política, sobre su postura anti-taurina, sobre sociedad y sus colaboraciones con todo aquel que lo solicite y que ella considere poder realizar.

Amiga de personajes de la jet set y del mundo de la cultura, la moda, el cine y el espectáculo, sin distinciones ideológicas o políticas. Musa de los colectivos LGTB, con los que siempre convivió con naturalidad, tertuliana en debates de todo tipo, defensora de los animales, extravagante y cercana, repudiada por algunos y admirada por muchos como nosotros.

Aquella adolescente punky que protagonizó, junto a Carmen Maura y Eva Silva, la primera película de Almodovar, que simuló una lluvia dorada con 15 años, que se tatuó a la travestí Divine en el brazo y que ahora cumple medio siglo en la cresta de la ola: es ahora una señora cincuentona con una vida envidiable, que sigue haciendo lo que quiere y lo seguirá haciendo.

Por muchos años más: felicidades Olvi !!!

 

 Alaska,a mediados de los 80, en el programa “La bola de cristal”
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